jueves, 31 de marzo de 2011

TOTALITARIAN

When I walk down the street, hundreds of eyes focus on my feet, myeyes, my lips ... All suspicious look in a mirror in which are not identified. Everyone dreams, all live and die. All believe in the future impossible. We all looked, we wish, we detest. We arenumb.

No one is moved by a song, no one cries for a book, no one looksand smiles. We are not hell. We are not the sky. We live in a jungle,a jungle in which the smartest is camouflaged to avoid being seenand the dumbest fight for their rights. We are what we never wanted to be. We are a reflection of our parents, our friends .... Arenot what we want to be. We are impartial. We are people.


;)





















miércoles, 30 de marzo de 2011

She moves in her own way...



Cause sometimes all the people moves in their own way,
 and we lose ourselves in the midle of the ocean.

The suburbs


In the suburbs, I
I learned to drive
And you told me I’d never survive
Grab your mother’s keys, we’re leaving
You always seemed so sure
That one day we’d fight in

In a suburban war
You put it down against mine
I saw you standing on the opposite shore
Nobody down, the first bombs fell
We were already bored
We were already, already bored

Sometimes I can’t believe it
I’m moving past the feeling
Sometimes I can’t believe it
I’m moving past the feeling again

The kids won’t be so hard
In my dreams we’re still screaming
Running through the yard
And all the walls that they built in the 70s finally fall
And all of the houses they built in the 70s finally fall

It meant nothing at all
It meant nothing at all
It meant nothing
Sometimes I can’t believe it
I’m moving past the feeling
Sometimes I can’t believe it
I’m moving past the feeling into the night

I just can’t understand
How I want a daughter while I’m still young
I want to hold her hand
Show her some beauty
Before this damage is done
But if it’s too much to ask
If it’s too much to ask
Send me a son

Under the overpass
In the parking lot we’re still waiting
It’s already passed
So move your feet from hot pavement
And into the grass

Cause it’s already passed
It’s already already passed
Sometimes I can’t believe it
I’m moving past the feeling
Sometimes I can’t believe it
I’m moving past the feeling again

 
I’m moving past the feeling
I’m moving past the feeling
In my dreams we’re still screaming
We’re still screaming
We’re still screaming


martes, 29 de marzo de 2011

Pretty little liars

Got a secret
Can you keep it?
Swear this one you'll save
Better lock it, in your pocket
Taking this one to the grave
If I show you then I know you
Won't tell what I said
Cause two can keep a secret
If one of the m is dead…

Butterflys...

Suddenly i heard a lot of sounds. People were running, music was as loud as it could, two guys were fighting in the kitchen, but i heard it: His motorbike turned on and i knew that he had just gone out. Where could he go? To a place further than here, it was my first answer. Maybe he was thinking in me when he turned the street, he fell down the motorbike and it crushed him, maybe i had been his last thought, his last feeling, i don't know nothing, i only know that he will be my last thought, always in my heart.

Standing in the other side.

Volví a soñar con aquella puerta abierta en medio del desierto, con una cerradura dorada y un marco oscuro y desgastado. Un cuervo la sobrevolaba y se detenía rara vez a observar cómo mis pies desnudos se hundían en la arena. La lluvia caía fuertemente, pero el silencio era sepulcral, Cuando llegué a la puerta toque suavemente el manillar, coloque uno de mis pies al otro lado y esperé a que algo sucediera, pero todo continuó igual. Atravesé la puerta, pero seguía viendo el mismo desierto oscuro ante mis ojos. Miré a través de la puerta una y otra vez, cogí una piedra y la golpeé  hasta casi romperla. Caí agotada al suelo, sin fuerzas y me dormí bajo la lluvia.

Me desperté sobre las aguas de un lago, mi cuerpo, tendido sobre unas maderas astilladas, tiritaba de frió o de miedo. Nadé hasta la orilla más cercana y me senté a observar las nubes blancas y los jilgueros volando bajo ellas. 
Me sentía a gusto en aquel lugar, sobraban las palabras, los gestos, todo era perfecto, hasta que escuche el despertador sonando en el fondo del lago. Resplandecía, bajo hojas, peces, ramas... Sin poder controlar mi cuerpo, me lancé al agua y buceé hasta él, lo sujeté y me impulsé desde el fondo a la superficie. 
Respiré y me desperté tendida en mi cama.

Sometimes I can´t believe it                                                                                    
                                                                                                    

lunes, 28 de marzo de 2011

- Lo siento.
+ Por que?
- Porque te fallé.
+ No digas tonterías.
- No son tonterías, no te desperté cada mañana con un ``Buenos días cariño´´
, no te di cada noche un beso, ni te desee suerte en todos tus examenes, tampoco te dije todo lo que te quería en cada momento, ni si quiera te regalé una rosa en San Valentín, no te coji el teléfono porque estaba enfadado, no tuve el valor de ir a verte al hospital, no te dije que tenía miedo a perderte, no fuimos a ver la película que querías, no limpie tus lágrimas aquella noche, y no te di todos los abrazos que te mereces. Y, por encima de todo esto, no te pedi perdón antes. Lo siento. Lo siento. Y lo siento.
+ Te quiero.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Eso.


Ponerse una sudadera en verano, buscar formas a las nubes, dormir bajo las estrellas, tumbarse en la arena caliente, tirarse a la piscina de golpe, reír, coger la bicicleta y bajar una cuesta súper larga, revisar el teléfono aunque sepas que no te llamó, taparse con las sábanas porque da seguridad, romper algo y esconderlo, dormir con la radio encendida, coger la pelota de casa del vecino, espiar, romper la hierba y las hojas, coger flores, gritar, nadar en el mar muy lejos de la orilla, recordar, las marcas del bikini, llorar, llorar de la risa, dejarte llevar por las olas, comer nutella con los dedos ,ver la lluvia, la risa tonta que te sale al verle, los cambios de humor, las sesiones de fotos, cuando dices algo a la vez que alguien

1. Inesperadamente, la encuentras.

            Caminaba por el borde de la acera, se le transparentaba el bikini violeta a través de la camiseta blanca, llevaba una falda cortita azul marino con flores rojas y un bolso del mismo color, el pelo recogido y las gafas de sol, la acompañaba su amiga, las dos iban riendo, Héctor y yo las veíamos desde nuestra terraza, nos quedamos mirándolas hasta que llegó Roi.
-          ¿Nos damos una vuelta por la playa?
-          Tío… ¿tu viste eso?- dijo Hec señalándolas.
-          Tengo esperando abajo a Emma, chicos, nunca creí que diría esto… pero me estoy cansado de vuestro royo de ir de flor en flor.
-          Pues vete con ella a la playa - me paré a pensar, mientras Roi me miraba con cara de decepción- nosotros apareceremos mas tarde.
-          Ya, seguro - añadió enfadado Roi.
            Bajamos las escaleras corriendo, cruzamos la calle y echamos una pequeña carrerita para alcanzarlas. Hec les preguntó la hora, de cerca eran todavía mejor, nos dijeron que eran las 4.30, y para nuestra sorpresa siguieron caminando a nuestro lado. No sé cómo ni en qué momento empezamos a charlar, pero sé que salimos juntos a cenar y a las 2 de la mañana aún estábamos tomando una copa. La chica de la falda con flores se llamaba Paula, y su amiga Diana. Hec, digamos que es más rápido para las chicas y llevó a Diana a su casa, yo habría hecho lo mismo, pero esa noche sentía algo especial. No era como las demás chicas. Cuando ellos se fueron, cambiamos de sitio, ella me llevó al paseo marítimo, nos sentamos en un banco, viendo el mar y algún que otro barco. Tras un largo silencio, pero no incómodo, comenzamos a hablar.
-          Bueno… ¿te gusta el sitio? - me preguntó dulce y pícara a la vez.
-          Si, es perfecto. Esto… me lo estoy pasando muy bien contigo, y me gustaría repetir, pero no tengo tu número.
-          Si de verdad quieres repetir, me encontrarás - dijo riéndose.
-          No lo dirás en serio…
-          Pues claro, ¿te crees que le voy a dar mi teléfono a un desconocido como tú?
-          No soy un desconocido, soy un conocido que pretende que seamos amigos.
-          Por lo que hemos hablado confías mucho en ti, ¿no es así?
-          Sí, estoy seguro de mi mismo - dije convencido - ¿pero qué tiene que ver eso?
-          Pues mucho, confía en ti, desarrolla tus habilidades y encuéntrame mañana.
-          Pero…- suena su teléfono.
-          Me tengo que ir, ya sabes, espero que me encuentres.
-          Lo haré, no sé cómo, pero lo haré.
Se quedó mirándome y me besó, fue un beso extraño, creo que fue la primera vez que una chica me besa a mí al conocernos. No pude dormir en toda la noche, es como si ella me dominase, habitualmente soy yo el que decide lo que hacer en cada momento cuando conozco una chica pasajera como creía que iba a ser ella, o como fue Diana para Hec, pero no. Eso la diferenciaba. Estuve pensando cómo encontrarla, pero no sabía casi nada de ella, así que llamé a Hec.
-          Héctor, soy Raúl, ¿te molesto?
-          Sé quién eres, cuando llamas, en el móvil, sale tu nombre.
-          Que gracioso eres, de verdad. ¿Tienes el número de Diana?
-          No, pero me lo pasé genial con ella, ya sabes. Y tú, ¿qué tal?
-          Yo… ya te contaré, es largo. Pero necesito encontrarla. Adiós.
Estuve una hora en la terraza, pero al parecer Paula, hoy no paseaba. Di vueltas por toda la ciudad, y al volver a casa, digamos por casualidad, me la encontré. Un coche se me cruzó y la moto casi me vuelca, yo empecé a gritar, hasta que vi que era Pau la que salía del coche.
-          Si no te encuentro yo, no te vuelvo a ver.
-          No me encontraste tú, y además quiero que sepas que tenías ventaja, estamos en la puerta de mi casa, tú sabes donde vivo, es lógico que si pasas por aquí me encuentres.
-          Tú y tu lógica absurda. ¿Diste muchas vueltas?
-          Me recorrí varias veces toda la ciudad, y al fin, te encuentro en el punto de salida. Hubiese sido más sencillo si tuviese tu teléfono.
-          Si, lo sé. Pero no te lo ganas, ¡eh!
-          Eso está por ver, ¿quieres meter el coche en el garaje y damos una vuelta en moto?
-          Sí, pero yo conduzco.
-          Pero es mi moto, y…
-          ¿Quieres dar ese paseo o prefieres que me vaya? - dijo interrumpiéndome.
-          Está bien.
            Le abrí el garaje y metió su coche, al salir me fijé en ella, me pareció más guapa que ayer. Llevaba el pelo suelto, era más largo de lo que pensaba, y lo llevaba ondulado, una horquilla sujetaba a un lado su flequillo. Vestía unos vaqueros ajustados de color claro, con una camisa y un bolso marrón. Es guapa, tiene estilo y algo especial. ¿Qué más puedo pedir? Quizás, que me deje conducir mi moto.
-          La gracia del paseo en moto es que te lleve por donde yo quiera - dije con un tono irónico.
-          Si no te gusta mi paseo, te dejo conducir a la vuelta.
            Conozco perfectamente la ciudad, pero nunca había dado un paseo tan bonito, no sé si es ella que me ciega, pero ahora entiendo a Roi. Caminamos juntos por un parque de las afueras, nos sentamos en la hierba y buscamos formas a las nubes, la besé, me besó, nos besamos. A pesar de que el paseo me gustó, y mucho, me dejó conducir mi moto. Abrí la puerta de casa y Puk me saltó encima.
-          ¡Tienes un perro como el mío! - dijo sorprendida.
-          No, el mío es más bonito.
-          No seas tonto, ¿Cómo se llama?
-          Puk, tiene un año y medio, me lo regaló mi padre para que tuviese ``una responsabilidad´´.
-          Es precioso - dijo mientras lo acariciaba- Bueno, tengo hambre, ¿con que piensas sorprenderme?
-          Espera y verás.
            Le preparé un sándwich de tres pisos, llevaba lechuga, tomate, mayonesa, pollo, queso y un huevo frito. Le encantó. Tenemos gustos parecidos. Mañana iremos a pasear a los perros juntos, el de ella es hembra, se llama Gin. Al acabar de cenar vimos una película, y después la acompañé al garaje, cogió su coche y se marchó. Salí del ascensor cuando escuché el teléfono. Abrí apresurado la puerta y contesté. Era mi hermano. Me dijo que venía mañana a las cuatro. A la hora que había quedado con Paula. Seguía sin tener su teléfono, y tenía que recoger a Fredick en el aeropuerto. No puedo estar en dos sitios a la vez, así que, creo que voy a ir a recogerla con el coche e iremos juntos al aeropuerto, y podrá conocer a mi hermano. Me metí en cama y me quedé dormido con la televisión encendida.
            Me despertó otra llamada, no me dio tiempo a coger. No hice nada en toda la mañana, bajé a comer con Héctor y a las 3.30 cogí el coche para recoger a Paula, y a mi hermano. A las 4 llegó al parque, llevaba a su perra con una correa rosa, era preciosa. Se acercó a mi coche.
-          Tengo, un pequeño problema - dije temeroso.
-          ¿Te olvidaste el perro en casa? - dijo burlona.
-          Tenemos que ir al aeropuerto, sube.
-          ¿Qué? Habíamos quedado para dar un paseo con los perros. ¿Para qué vamos a ir al aeropuerto?
-          Me surgió un pequeño imprevisto, sube al coche, te lo explicó de camino.
            Subió enfadada y le expliqué que venía mi hermano, empezó a protestar, intentó bajar del coche y volvió a protestar. La callé con un beso.
  Fredick ya estaba esperando, se sorprendió al ver que Paula me acompañaba. Mi hermano tiene dos años más que yo, vive en Alemania y me visita siempre que encuentra un vuelo barato. En el coche nos pusimos un poco al día mientras Pau escuchaba atentamente.  Fredick estaba cansado así que lo deje en casa, cogí a Puck y nos dirigimos de nuevo hacia el parque. Los perros congeniaron inmediatamente, corrieron juntos mientras nosotros los vigilábamos. Cuando miré el reloj ya eran las ocho. La acerqué a su casa. Al fin me enteré de donde vivía. Era una casa pequeña con un jardín lleno de flores. Era bonita y parecía acogedora. Volví a mi casa, mi hermano me esperaba.
-          Yo tengo bastantes cosas que contarte, pero veo que tu también - me dijo nada más entrar.
-          No tengo nada que contar… es una chica.
-          ¿Desde cuándo vas a pasear a tu perro con una chica?
-          ¿Qué quieres cenar?
-          Tú ignórame. Reservé mesa en el restaurante de siempre. En media hora. Prepárate.
-          Estoy preparado. Si quieres salimos antes y damos una vuelta.
-          De acuerdo.
            Salimos con la moto y le llevé por el mismo camino que Paula me llevó a mi ayer. No le gustó tanto. Llegamos al restaurante. Pedimos lo de siempre. Y en el postre, me dio la noticia. Estaba enfermo. Tenía que someterse a una operación en un mes. Si el resultado es satisfactorio, viviría con medicamentos. Si no es satisfactorio, le quedarán tres meses de vida. Papá y Mamá no lo saben. Me pidió que lo acompañe a Los Ángeles, para contárselo entre los dos. Lo primero en lo que pensé fue Paula, dos meses sin ella. Sé que la conozco desde hace tres días, pero ya es parte de mí. Pero Fredick es mi hermano. Supongo que lo acompañaré. Pasaremos tres semanas con nuestros padres y luego iremos a Alemania, hasta que le operen, y sepamos el resultado, luego Fredick quiere que pase con él un mes más allí. Mañana hablaré con Paula. Fuimos a casa, el durmió en mi cama, yo en el sofá.
 A la mañana siguiente me despertó Puck babeándome la cara, ¡Puck!
¿Qué iba a hacer con mi perro? Es un perro enorme, no me lo podía llevar conmigo en el avión. Roi lo odia, y Héctor no es lo suficientemente responsable. Debía buscar una solución. Mi hermano dormía cuando yo salí de casa. Encendí un pitillo y empecé a caminar. Creo que caminé demasiado, porque me perdí. Llegué a un barrio alejado del centro caminaba lentamente cuando una chica me saltó encima. Me gritaba diciendo que yo le había robado su ropa. Se parecía muchísimo a Paula pero más joven, rápidamente salió de una vieja casa una señora seguida de ella.  Era Paula. Estaba allí. Pero su casa no era esa, igual es de un familiar pensé. Pero cuando vi a Gin con una pelota en la boca se me quitaron las dudas. Paula vivía allí. Me mintió. Paula obligó a su hermana a entrar en casa y corrió tras mi, pues yo había seguido caminando.
-          Esto tiene una explicación.
-          Mentir no tiene excusa.
-          Yo no quería, no te tenías que enterar asi.
-          ¿Entonces es mía la culpa? Soy yo el que se enteró de la forma menos adecuada, es verdad, todo esto es mi responsabilidad - le dije enfadado.
-          No seas así, es que tus padres viven en Los Ángeles, tu hermano en Alemania, tu tienes un apartamento precioso para ti en el centro de la ciudad, y me avergoncé.
-          Y mentiste. ¿Qué más no se de ti realmente? ¿Te llamas Paula? ¿O también te avergonzaba tu nombre?
-          Te estás pasando. Simplemente no disfruto de lo mismo que  tu y tenia miedo de que pensarás que era una pobre que vivía en una casa medio abandonada, o simplemente que te compadecieras de mi.
-          Pensaba que eras distinta, pensaba que nuestra relación era sincera, ,  pensaba que eso era lo especial, que por eso te había cogido cariño en solo tres días, pero veo que no.
-          Toma mi número - me metió un papel doblado en el bolsillo de la cazadora, me besó fugazmente en la mejilla y se fue corriendo a hacer que su perra no saliera de casa.
Estaba confundido, tras pensar, también entendí la situación de Paula, pero si miente en eso también puede mentir en otras muchas cosas. Cogí un taxi, porque no sabía cómo llegar a casa. Al entrar Fredick estaba en el sofá con una chica, cerré la puerta silenciosamente y me fui. Llamé a Roi.
-          Roi, ¿podemos quedar?
-          Claro, en diez minutos en el sitio de siempre, ¿vale?