miércoles, 26 de junio de 2013

Vivir así es morir de amor


Levantarte cada mañana con un ''Buenos días princesa'' no puede ser bueno. Tener la necesidad de besar a esa persona una y otra vez, sin cansarse de sus labios, y morir por dentro cada vez que sonríe; es definitivamente malo.
Cuando alguien se convierte en una persona importante, necesaria para mi, tengo miedo de perderla, miedo de que perdiendo a esta pierda una parte de mi, y ese es el miedo que tengo ahora.
Entregarse al 100%, mostrar solo una parte de uno mismo…, ¿qué hay que hacer para no salir herido? ¿o es que acaso en este juego siempre se sale herido?
Yo, como casi siempre, acabo de decidir arriesgar. Arriesgo con él. Me da igual pasarlo mal si al menos un tiempo lo pasaré extremadamente bien, no siempre todo será alegría.
Nunca he tenido una relación seria, nunca nadie me llamó ''mi amor'', ni me dijo que estaba muy guapa; y solo por lo que siento cada vez que él me lo dice creo que esto merece la pena.
ÉL, ¡él!, él… Qué tiene su mirada, sus ojos que me hablan. Sus labios, dulces, juguetones… Su sonrisa, todas sus sonrisas. Las sonrisas nerviosas, las de tranquilidad, las pícaras, las cómplices… todas y cada una de ellas me enloquecen.
Luego está su forma de hablar, sus confusiones tontas y sus palabras protectoras.
Por último está la manera en la que se peina.

domingo, 13 de mayo de 2012

c

Cuando veo esos ojos verdes, siento que el mundo no tiene fin. Podría pasar horas contando una y otra vez las pecas de tu cara, riéndome de todas tus dulces palabras. Sentir tu aliento, cerca de mi aliento, y no ser capaz de mirarte a los ojos sin sonreír.

miércoles, 18 de abril de 2012

Unha longa primaveira


Corría tras unha bolboreta.  Era a primeira mañá de primavera, dunha primavera longa. Dunha primavera chea de soños; algúns inalcanzables, como a bolboreta. Ía tan leda, que non se decataba de nada do que sucedía ao seu redor.  Unha pedra, fixo que tropezara e caeu ao chan, perdendo así a pequena voadora de vista.
Como dicía, era pola mañá, e o sol brillaba no alto do ceo coma se fose a vez derradeira, os paxaros cantaban e creaban un son melodioso á vez que ela ría. A súa risa, foi o que fixo que a primavera fose longa para el, foi o que converteu uns días escurecidos pola tristeza, nuns días completamente vivos, nos que cada día descubriu algo novo. E é que, a procura da bolboreta, e a forma positiva de ve-las cousas que ela tiña, fixeron que un home máis de este planeta namorase. El adoraba o seu rir, os seus misteriosos ollos azuis, e sobre todo, amaba que ela fose capaz de evadirse por un momento dos problemas: correndo coma unha nena pequena.
Mientras bosteza se frota los ojos, se ve en el espejo y no se reconoce. Piensa, ¿qué hago aquí?. No entiende por qué todas las mañanas hace lo mismo, sigue el mismo camino, para escuchar las mismas voces, anotar cosas a las que no le encuentra el sentido, y volver de nuevo a casa. Discutir por lo mismo con su familia, usar las mismas palabras que el día anterior, y el anterior, y el anterior, y el anterior... Se repite que no puede, que cada día será peor que el pasado, y que el futuro no le deparará nada bueno, que la vida, no le gusta. Pero se salvó. Se salvó por que se fijo que cada amanecer, en las gotas de lluvia resbalando por el cristal de la ventana, y en los ''Buenos días'' de su madre. Observó que los pasos que da por el mismo camino son cada día diferentes, vio como hay gente que disfruta porque hace lo que quiere, y gente que perjudica a los demás porque hace lo que no quiere. Se fijó en cada palabra como si fuera la última, en los gestos, en las sonrisas. Apreció por primera vez que alguien le dedicara una sonrisa. Y entonces, recuperó la esperanza. Creyó en lo ideal, un sentimiento romántico le inundó la mente. Amaba, amaba la vida. Comprendió que debía agarrarla, mirarla a la cara, susurrarle y danzar con ella. Disfrutar cada momento. Revivir el pasado, vivir el presente, preparar el futuro. ¿Acaso no podía hacer todo eso a la vez? Pues claro que podía. Podía, pudo, y podrá.

martes, 24 de enero de 2012

SHE DON'T CARE

Descubrir la verdad de las emociones. Conocer cosas universales y atemporales. Evadirnos. Buscar modelos.
Todos tendemos de alguna manera a leer nuestra vida como una historia. Mi vida tiene que tener un sentido, un significado. Todo lo que vivimos, lo encajamos en una historia. Pero la vida no es así, no tiene narrador, por tanto, no hay nadie que nos dirija a parte de nosotros mismos. En la vida, solo hay un punto de vista, nunca podremos salir de nosotros mismos y ver las cosas de otra manera, y por tanto , la única e indiscutible verdad absoluta que vamos a conocer, es la de nuestra conciencia. La vida, en principio, no tiene sentido. Ocurre lo que ocurre porque ocurre. Avanzamos hacia la decrepitud, y la fatalidad es inevitable si el destino está concebido,  pero a su vez, también lo es la genialidad.

jueves, 5 de enero de 2012

NO A LA VIOLENCIA

Un grupo de psicólogos de la Universidad de Potsdam ha constatado que los juegos virtuales violentos aumentan la agresividad en quien los juega habitualmente, haciendo ver el mundo como un lugar hostil.
Alemania es un ejemplo de la violencia generada por los videojuegos. Desde hace unos años se han sucedido escenas de adolescentes, que armados, descargan su rabia matando e hiriendo a compañeros y maestros de sus institutos. Estos terribles hechos llevaron a realizar un experimento a 4300 personas de entre 12 y 40 años. Los resultados fueron alarmantes.
Todas aquellas personas que juegan varias horas diariamente disponen de una conducta agresiva al sexo, creando un rol similar a un prototipo de masculinidad. Desarrollarían sentimientos violentos e incluso jugar a corto plazo provoca pensamientos agresivos. Los sujetos están predispuestos a percibir e interpretar la conducta de los demás negativamente. En consecuencia, ven intenciones hostiles donde no las hay, así su visón del mundo se distorsionaría.
Sebastian B. conocido como el francotirador de Emsdetten, era un joven de 18 años que una mañana  entró en su instituto junto con un arma e hirió a treinta personas antes de quitarse la vida. No fue un asesinato fortuito, ya que este adolescente había elaborado un plan minucioso para vengarse del comportamiento de sus compañeros. Todos los pasos que le llevaros a cometerlo se encontraban en su página web, junto a fotografías que él mismo había tomado empuñando pistolas y rifles. Sebastian era un aficionado de los videojuegos de guerra.
Este es sólo un ejemplo de la agresividad generada por los videojuegos, no solo en los jóvenes, sino en todos aquellos que abusan de su uso. Parece mentira que sean necesarios más asesinatos para que se demuestren las consecuencias de esta violencia, que a pesar de ser ficticia, es otro factor que contribuye a la violencia de género, al  robo, a los asesinatos… Mientras niños de nueve años compren juegos como  World of Warcraft, las medidas preventivas no serán suficientes.
Así como no puede afirmarse que todos los fumadores morirán de cáncer, tampoco puede probarse que los efectos de los videojuegos sean similares en todos los jugadores, pero si hay datos que defienden que el uso abusivo de ellos provoca graves consecuencias en las formas de responder a diferentes estímulos, siempre de manera violenta.
Creo que sería insuficiente prohibir la venta de estos videojuegos a menores de edad, ya que serían los padres los que los adquiriesen en las tiendas. Pero una buena solución sería advertir sobre las consecuencias de un uso irresponsable y abusivo y proponer otras formas de entretenimiento que no incluyesen violencia de ningún tipo, ya que para muchos adolescentes un juego sin violencia no resulta divertido.
En conclusión, injerir violencia a través del cine, de los videojuegos, de la televisión genera personas violentas en un futuro. Si no supervisamos lo que los niños realizan en su tiempo libre, podemos estar potenciando actitudes agresivas. Los padres deberían ser los primeros en potenciar actividades educativas entre los jóvenes, ya que hay más formas de divertirse sin violencia.


LIBERTAD

Parece mentira que sean los países occidentales los que, hasta ahora reclamasen la libertad como derecho en el mundo. Estamos convencidos del sufrimiento de los pueblos africanos, del hambre, el sida, la malaria, la falta de recursos y en especial, de la carencia de derechos que han llevado a los países subdesarrollados al declive absoluto, pero muchos desconocen las causas de esa decadencia. Nosotros somos los causantes de esa amargura, nosotros los proclamadores de la igualdad y la libertad, arrebatamos los derechos de aquellos que son inferiores económicamente a nosotros.
Estados Unidos se autodenomina el país de la libertad. No hay duda de que posee un buen modelo político y que proporciona los derechos básicos a sus habitantes. Miles de personas desean emigrar a EEUU, el país de las oportunidades, buscando mejorar su nivel de vida y pudiendo disfrutar de derechos que no poseían en su país. Al mismo tiempo, América del Norte ha abusado de su poder y ha jugado con la libertad de otros lugares.
 Tiene la libertad para invadir otros pueblos, robar los recursos energéticos y naturales de otros países. Explota a la población, incluyendo a  las mujeres y niños, obligándolos a trabajar más de doce horas a cambio de un sueldo indigno. Hay países africanos al servicio de multinacionales americanas, que a cambio de dinero o armas, permite el tráfico de personas, armas, drogas, animales, o cualquier recurso con el que se pueda obtener dinero.
EEUU tiene la libertad de espiar otros países e involucrarse en su propia política, llegando a producir golpes de estado, siempre buscando su propio beneficio. Puede imponer modelos económicos a países que todavía basan su economía en la agricultura o la pesca. Tiene la libertad de enviar tropas militares a países árabes y matar a cientos de inocentes. Por si no fuera suficiente su poder sobre el resto del mundo, posee bombas termonucleares capaces de destruir el planeta siete mil veces.
El abuso de poder que ejercemos sobre los más débiles despoja la libertad de los que más la necesitan. Antes de denunciar las carencias de los países subdesarrollados, analicemos nuestra forma de vida, y como nosotros somos culpables de la falta de libertad de otros. Pues éste solo es un ejemplo del control que ejercen los países ricos sobre el mundo. La libertad no solo se refleja en una constitución, sino en cada uno de los actos que realizan los habitantes diariamente. Si abusamos de nuestra libertad, robaremos la de otros, sin ser conscientes. 







MIS IDEAS

Durante los primeros años de vida nuestros padres nos exponen sus ideas a las que nos aferramos fuertemente sin preocuparnos por sus causas o consecuencias, simplemente porque necesitamos estar respaldados por un grupo y saber que muchos piensan lo mismo que nosotros. Defendemos nuestras ideas aunque sean simples y carezcan de argumentos lógicos y los grandes dogmas se convierten en actos comunes que realizamos diariamente. Por ejemplo, muy pocos niños tienen la opción de no ser bautizados y por lo tanto la influencia de sus padres, con referencia a la religión, les marcará sus creencias en un futuro.
Más tarde, en nuestra adolescencia adquirimos ideas propias, alejándonos lo más posible de la de nuestros progenitores. Buscamos ser diferentes al resto, ser nosotros mismos. Defender una causa con argumentos propios. Nos gusta pertenecer a un grupo en el que todos posean creencias similares y rechazamos lo diferente, no por ser contrario a nosotros, si no por miedo.
En esta actitud se basa la vida de muchas personas. La ignorancia es la verdadera dueña de sus ideas y pensamientos. No quieren conocer, ni admitir otras que sean diferentes. Tienen pánico a lo desconocido y a que les convenzan y por lo tanto, que todos los argumentos que han conseguido construir, caigan. Lo que logran es encerrarse y olvidar que otras formas de pensar son posibles. Valores como la tolerancia o el respeto desaparecen bajo un muro de falsos prejuicios.
Otros creemos que realmente nadie posee una idea sólida, ya que todos cambiamos constantemente de opinión. Ni las grandes creencias sobre religión, política o economía se mantienen perpetuamente. Resulta imposible ser fiel a nuestros principios. Las circunstancias que vivimos a lo largo de nuestra vida  nos hacen cambiar de punto de vista. Muy pocos permanecen apegados a ellas, ya que la muerte, el amor, la separación o el dolor son factores que contribuyen a cambiar la forma de vida y por lo tanto las ideas en las que esta se basa.
En conclusión, resulta inverosímil vivir detrás de un muro de falsos prejuicios condicionado por nuestras ideas, la mejor opción es dejar que el tiempo decida, dejar que otros nos expongan sus ideas y decidir qué forma de vida es la perfecta para nosotros y que ideas deben ayudar a conseguirla. Para ellos no es necesario dejarse llevar, deshaciéndonos de cualquier forma de pensar que pueda marcar nuestro carácter, sino aprender a escuchar lo que los demás pretenden darnos  a conocer y juzgar por nosotros mismos.



jueves, 3 de noviembre de 2011

Alicia Lauwers

http://alicialauwers.com/s-home.htm
LOVE AT DISTANCE
Maybe this love is not the same as others
I’m miles and miles away from where I wanna be
and sometimes I want you to hold me light 
Yes it is painful but maybe this can help.
I love you, more than anything
Every time we look at the sky
we’re watching the same stars
and then you must know, that I’m like the wind
I am there with you even if you don’t see me.
Each time we say goodbye, my heart break in pieces
that don’t let me breath
and if I’m sincere I don’t know how  handle this.
But love is enough to keep us together.
I love you, more than anything
Every time we look at the sky 
we’re watching the same stars 
and then you must know,
 that I’m like the wind
I am there with you even if you don’t see me.

lunes, 24 de octubre de 2011

Filosofando?

Por que en aquel momento, cuando caminaba tranquila a lo largo de la calle, vacía, con algún pájaro revoloteando, viendo el mar pausado y escuchando ``Un día en el mundo´´, me di cuenta de que soy afortunada de vivir. De que al fin y al cabo, todo lo que nos pasa, tanto lo bueno como lo malo, son experiencias geniales. Me di cuenta, de que amo amar, de que con una palabra, o un gesto, podemos tener la felicidad y ser capaces de tocar la estrella más lejana con la punta de los dedos. Y es que, todas las experiencias de la vida son fantásticas, que alegría me entró en aquel momento, de ser humana. Se que todavía no he vivido casi nada, pero lo que llevo hasta el momento me encanta, me encanta ver que mis amigas se preocupen por mi, preocuparme por ellas, me gusta poder sentirme culpable, y luego poder arreglar todo. Me gusta sentirme triste, me gusta que no me haga caso, porque son momentos de la vida, y se que tengo que pasarlos. Ahora bien, todos estos momentos de desolación me gustan por la calma que viene después.

martes, 4 de octubre de 2011

lunes, 29 de agosto de 2011

Si yo fuera

Si yo fuera un gesto, sería un beso, un beso dulce y apasionado. Un beso cariñoso, agradable.
Si yo fuera un animal sería un delfín, divertido y juguetón, en contacto continuo con el agua, también sería un gato. Un gato bonito, al que todos acaricien, un gato con los ojos verdes, o quizás azules.
Si yo fuera verde, sería los ojos de alguien. Unos ojos que lo vieran todo, unos ojos curiosos. Si fuera verde, sería césped, tan cuidado por unos y luego comido por los animales o arrancado por la gente que se sienta en él.
Si yo fuera azul sería el mar, con cambios de humor, tranquilo y rebelde. Con sus olas, con sus peces, con el interior muy profundo, y con muchas cosas por descubrir. También sería azul, como el cielo, más bien sería una estrella del cielo, una muy pequeña, lejana, que solo es importante para las estrellas de su alrededor y soñaría, que algún día, alguien me señalase.
Si yo fuera un insecto, sería una mariquita, siempre roja, siempre tímida, pero bonita, con sus puntos de color negro, sus imperfecciones. Capaces de hacer cosquillas a la gente en verano al atravesar sus barrigas, y si no fuera mariquita… sería mariposa. Una mariposa grande y vistosa, alegre con sus colores. Revolotearía mucho de una flor a otra y pensaría en lo que cuesta llegar a ser mariposa, porque al principio eres un gusano, pero luego creces, te desarrollas y te conviertes en lo que querías.
Si fuera parte de la mente, sería la imaginación, quizás un sueño, que después se cumple, creativo, alegre y esperanzador.
Si fuera un sonido sería el ruido que hace el gas al abrir una botella, liberador y explosivo.
Si fuera un sentimiento, sería el estúpido amor adolescente, sería verdadero y lo más importante, pero con el tiempo tiene cambios, el punto de vista y el objetivo.
Si fuera un recuerdo sería la infancia, una época de felicidad de diversión.
Y si finalmente, fuera cualquier objeto, sería un columpio. Un columpio que va desde adelante hacia atrás una y otra vez, sin tocar el suelo e intentando llegar al cielo.               

Me gusta, no me gusta:

Me gustan demasiadas cosas. Reír, saltar, el olor del césped recién cortado, las estrellas, el cielo... las nubes. Me gustan las nubes, pero no todas, solo las blancas cuando contrastan con el cielo azul, me gusta imaginar que las toco o que floto en ellas. Me gustan, porque al verlas, siento la libertad, la tranquilidad, el dejarse llevar. No hay cosa que me relaje más que verlas tumbada en la hierba, o desde un avión, ver como se desplazan lentamente. Buscarles formas, admirarlas, pensar en ser una de ellas, tan esponjosas, tan blancas. Cuando las veo, no soy capaz de imaginar que están hechas de agua. Y esa es otra razón, se me hace inimaginable. Pensar que esa nube, tan aparentemente suave, es en realidad agua que después cae como lluvia, es fantástico. A su vez, las veo como una cosa medianamente alcanzable, es decir, las estrellas por ejemplo, son completamente inalcanzables, solo las puedes ver de noche, como pequeños reflejos, mientras que las nubes no están tan lejos de ti. Cuando vas en avión, las rozas, cuando subes una montaña muy alta, están a tu alcance incluso a veces, las puedes tocar. Pero me gustan más de lejos. Contemplarlas, relajarme e imaginarme cosas a raíz de ellas.
Sobre lo que no me gusta, también tengo una lista bastante amplía, entre los engaños, las mentiras, las verduras… pero detesto la vergüenza. Esa sensación, sentimiento o ese miedo, que hace que no nos mostremos al cien por cien. No entiendo a que se debe, no entiendo porque nuestras mejillas, delatadoras, se ponen de color rojo. Porque cuando nos ven en público, cuando hablamos con alguien por primera vez, sentimos esa terrible vergüenza, que hace que te equivoques o que no te muestres como eres. Cuando hacemos el tonto, o cuando hacemos algo importante, los nervios se mezclan con ella y hacen una mezcla que puede complicar muchas situaciones. Me gustaría poder hacer desaparecer la vergüenza, dejar los revoloteos en el estomago y el resto de las cosas, pero eliminar ese miedo a dar una mala impresión, o no sé a qué. O simplemente, me gustaría no sentirla, poder ser capaz de que me diera exactamente igual lo que pensaran los demás. Dedicarme a ser feliz, sin la vergüenza.

Empezaré por mi nombre:

Y por fin, tras una larga discusión, decidieron llamarme Laura. Algunas personas dicen que es un nombre bonito, a otras les recuerda a alguien, otro grupo siente una indiferencia respecto al nombre, y a otras no les gusta. Yo me pregunto en que se basan, les puede gustar por su sonoridad, por su significado, aunque la mayoría de las personas lo ignoran, o simplemente les gusta porque si. No estoy segura pero creo que a mi me gusta porque me identifica, porque es ``mi´´ nombre. Desde que yo recuerdo, en mi habitación siempre tuve, y sigo teniendo, un marco verde, colgado en la pared. En ese marco no hay una foto, sino una lámina de papel que pone con letras grandes ``LAURA´´, si continuas leyendo comienza a describir mi nombre. Dice que este proviene del latín, que me gusta la fiesta, que me gusta seducir, que puedo ser mala y dar lo mejor de mi. Explica tambien, que proviene del término Laurel, y por lo cual s*gnifica Victoria, ya que, antiguamente, las coronas de los ganadores se hacían con laureles.
¿Somos realmente todas las personas llamadas Laura iguales? ¿Somos todas tan fiesteras, todas capaces de lo mejor? Pues yo creo que no. ¿Acaso las cientos, incluso miles de personas con el mismo nombre son iguales? No, es imposible, cada persona es distinta, icluso las lauras. Cuando era pequeña, y leía ese papel, siempre me imaginaba que esa iba a ser yo de mayor. Pero ahora me detengo y pienso que el nombre va adquiriendo un significado distinto en cada persona, tu vas creando ese papel. Si eres extrovertida o vergonzosa, buena o mala amiga, eso solo depende de ti. El nombre no marca nada, es solo una palabra. Que te identifica.

Soñar

Respirar, respirar libremente y sentir, que por un momento, la vida, es solo tranquilidad. Seguir el ritmo de las olas, acompañar ese harmonioso sonido con esa canción, la que es perfecta para ese instante. Mirar al cielo azul, al cielo infinito, al cielo inmenso y sentirse pequeña, pero acogida. Dejarse llevar en ese instante, permitir, que la mente vuele a otro mundo paralelo, y en ese instante, cerrar los ojos.

miércoles, 24 de agosto de 2011

(L)

Hoy es de esos días en los que me siento afortunada, en los que solo me apetece dar las gracias a los míos, por todo lo que hacen, por acompañarme en cada momento. Hoy, valoro cada sonrisa como si fuera la última y tengo ganas de cantar, ganas de saltar, ganas, de vivir la vida. Y es que a pesar de los baches, soy feliz. Soy MUY feliz, y dudo que haya mucha gente así. Tengo el privilegio de estar rodeada de gente a la que quiero, aunque no siempre me de cuenta de esto. Pero esa gente, lleva ahí mucho tiempo, y me está dando lo mejor. Algunos de una forma, y otros de otra. Tengo el privilegio de poder ponerme una sudadera en verano, de escuchar la voz de mi pequeña diciendo hermana te quiero, de que Carolina sacrifique  su popularidad por mi, Marta gasta su saldo para contarme chorradas a las que le doy importancia, Martina cuenta conmigo a pesar de conocerla desde hace tan poco, Mónica es simplemente mi mitad, Evo me ha asignado el nombre de Leuro, Lucía sigue esperando el momento en el que yo aparezca por la ventana, Laura sigue quedando conmigo a pesar del paso del tiempo y así una lista un poco más larga de personas, a las que necesito a mi lado, Siempre.








martes, 23 de agosto de 2011

.

Pasaban las tres de la mañana y seguía allí, viendo el infinito, mirando hacia la nada. Estaba sola, parecía asustada e incluso se podía notar como temblaba.

sábado, 2 de julio de 2011

Esa sensación...

... es siempre la misma, un si y no, un quiero y no quiero, un volveré pronto y aún queda mucho para regresar, un montón de contradicciones, que me dividen en dos. Llegan las vacaciones, el verano sumamente esperado, y pasas unos días aquí, en el sitio de siempre, con los de siempre, y te das cuenta de que eso, no está tan mal, de que estar aquí, incluso podría hacer que pasara un verano genial, pero extraño a los de allí, me apetece cambiar de aires, descansar, hacer cosas que normalmente hago solo allí, pasar el verano como estoy acostumbrada a hacerlo. Y aún hay más, quizás este verano era una oportunidad para hacer que no me distanciase de algunos, quizás este verano hiciese amigos que permanecerían el curso que viene, quizás iría en canoa, pero a su vez, quizás este es el último verano allí, una de las últimas oportunidades que tendré para verlas a ellas, para dormir en esa cama mucho más grande que la de aquí, para hacer todos esos planes que elaboré por teléfono con la persona que más deseo ver en estos momentos. Aquí paso casi diez meses, y allí tan solo dos, pero los de aquí, se hacen cada vez más insuficientes, pero,  por otro lado, no quiero quitarle tiempo alli, que ya es bien poco. Mañana estaré allí, mañana echaré de menos a los de aquí, pero se que lo pasaré bien, y también se que despues me esperan otros diez meses para pasarlo bien aquí, y que así lo haré. Lo que no entiendo, es porque esos dos meses se me hacen tan eternos como los diez.

martes, 21 de junio de 2011

Su sonrisa me hace feliz

Y repentinamente todo cambia. Tu permaneces inmóvil, en el mismo lugar, pensando que será otro año más, la rutina de siempre, pero nada será igual. Supongo que todo el mundo conoce la amistad, pero no tengo tan claro, que absolutamente nadie, la conozca como yo. Dudo, dudo completamente que existan muchas personas en el mundo que tengan la suerte de encontrar a alguien de verdad, a tan temprana edad. Y es que, de pequeños, teníamos enfados estúpidos, pensabamos que nuestros amigos eran los mejores, únicos y que siempre estarían ahí. Y eso, por una parte es así. Pero mientras crecemos,  las cosas también van cambiando, y nos damos cuenta de que nuestras ideas quizás estaban equivocadas, de que, simplemente antes no encajabamos, pero de que ahora somos inseparables. Y es que levantarse cada mañana, segura de que si caes, ella te ayudará, de que hay alguien en el mundo que te conoce casi tanto como tu a ti mismo, es lo mejor que hay. Y a mi me pasa gracias a ella, cada día tenemos una palabra nueva, una expresión que decimos a menudo durante un periodo de tiempo, una nueva broma, una nueva forma de contarnos las cosas, un nuevo amor, una nueva sonrisa, cada día me doy cuenta de que la necesito más.
Cuando pasas con una persona seis horas diarias, a lo largo de 10 años, no valoras su presencia, te parece algo habitual, algo que obvias, pensando que va a estar ahí siempre. Pero claro, como dice el dicho, no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Y vaya, sabía desde hace tiempo que nos ibamos a separar, de hecho es lo normal. Pero no lo asimilaba, porque claro, veiamos este momento como algo lejano.
Pero ahora llegó, y lo único que puedo hacer es aprovechar cada momento, es sentirme afortunada por haber encontrado a alguien así, es confiar en que no la voy a echar de menos, porque ella si que va a ser de las que siempre están ahí.